Turkestan Travel
Inicio›Atracciones›Bujará - Madraza de Ulugbek
Madrasa de Ulugbek en Bujará, Uzbekistán: Monumento histórico y atracción de la UNESCO con mosaicos azules.

Bujará - Madraza de Ulugbek

📍 Buchara, Uzbekistán

Construida en 1417, la Madraza de Ulugh Beg en Bujará es la más antigua de Asia Central, célebre por sus intrincados azulejos azules y su legado científico.

Sobre este lugar

La madraza de Ulugbek en Bujará: una obra maestra de la arquitectura y la educación islámicas

La madraza de Ulugbek en Bujará es un impresionante testimonio del floreciente apogeo de la cultura educativa y arquitectónica durante el reinado de Ulugbek, descendiente de Amir Temur. Ulugbek se comprometió activamente con el fomento de las ciencias y mandó construir numerosas madrasas en diversas ciudades del país. La madrasa de Ulugbek en Bujará, construida en 1417, se erigió incluso antes que las instituciones similares de Samarcanda y Gijduván, y sirvió de prototipo para estas.

La construcción de este impresionante edificio corrió a cargo de los destacados arquitectos Ismayil Isfagani y Najmiddin Bukhari. Sin embargo, la madraza no adquirió su aspecto actual, con el característico revestimiento de mayólica, hasta 1585, cuando se llevaron a cabo extensos trabajos de restauración. Los relatos de la época cuentan que, en su primera visita, Ulugbek obsequió a todos los alumnos y profesores con valiosos regalos, lo que demuestra el gran valor que concedía a la educación.

La madraza se concibió originalmente para la formación de 80 alumnos, pero, según fuentes históricas, en algunos momentos llegaron a estudiar allí hasta 150 alumnos a la vez. La enseñanza se centraba especialmente en las matemáticas, la astronomía, la lengua árabe y los estudios religiosos. Además del alojamiento, los alumnos recibían también una beca considerable, lo que subraya la importancia de este centro educativo.

Desde el punto de vista arquitectónico, la madraza de Ulugbek impresiona por su estructura armoniosa y equilibrada, que, a pesar de su decoración más bien sencilla, desprende un aire majestuoso. El edificio tiene forma rectangular y un tamaño impresionante. Destaca especialmente el gran pórtico de la fachada de la entrada principal. A diferencia de la disposición tradicional de muchas madrazas, en las que el pasillo central conduce directamente al patio interior, aquí se rompió con la tradición: el pasillo se divide en dos mitades, que conducen, respectivamente, a la mezquita y a la sala de estudio.

Un elemento destacado de la madraza es la inscripción del portal de entrada: Un extracto tallado del Corán exhorta a todo verdadero musulmán a aspirar al conocimiento, un lema que el propio Ulugbek puso en práctica. Junto a él hay otra inscripción que reza que la bendición de Dios recae sobre aquellos que comprenden la sabiduría de los libros.

Ulugbek, que se hizo famoso por ser un gobernante sabio y un astrónomo excepcional, inmortalizó su pasión por la exploración del cielo también en la decoración astral de la madraza. Los artísticos motivos y ornamentos de las paredes del edificio reflejan esta sed de conocimiento. Se realizaron mediante diversas técnicas, lo que se debe a las numerosas restauraciones de la madraza a lo largo de los siglos.

La madraza de Ulugbek, en Bujará, sigue considerándose hoy en día una de las obras más importantes de la arquitectura islámica y un símbolo del espíritu de la Ilustración que floreció bajo el reinado de Ulugbek. Esta obra maestra no es solo un lugar de aprendizaje, sino también un monumento al apogeo cultural y científico de Asia Central.

💡 Consejos de visita

Visite el monumento por la mañana para disfrutar de una luz perfecta y menos multitud. Calcule entre 45 minutos y una hora de recorrido. Lleve calzado cómodo, agua y cámara fotográfica.