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Interior de la histórica Mezquita Juma en Khiva, Uzbekistán, con sus famosos pilares de madera tallada.

Khiva - Mezquita de la Juma

📍 Khiva, Uzbekistán

La Mezquita Juma de Jiva deslumbra por su atmósfera silenciosa y su emblemática sala sustentada por 218 columnas de madera labrada con patrones milenarios.

Sobre este lugar

La mezquita de la Juma en Khiva: una obra maestra de la arquitectura tradicional

Entre las mezquitas más importantes de Asia Central, la mezquita de la Juma en Khiva ocupa un lugar destacado. Su estilo constructivo tradicional y su extraordinario diseño arquitectónico la convierten en un testimonio único de la arquitectura sacra islámica. Conserva las características de las mezquitas jamea centenarias y, en su distribución espacial, recuerda a las primeras mezquitas de los viernes de la región.

La mezquita de la Juma (también llamada mezquita de la Jame) fue, en la Edad Media, uno de los edificios más destacados de Khiva. Su nombre, derivado de la palabra árabe «jamé» (mezquita del viernes), hace referencia a su función religiosa como principal lugar de culto de la ciudad. La mezquita ocupa una superficie de 55 x 46 metros y es lo que se conoce como una «mezquita de múltiples columnas». Su ubicación es estratégica, ya que se encuentra en un importante eje de tráfico que conecta las puertas este y oeste de Ichan-Kala.

La primera mención escrita de la mezquita de la Juma proviene del viajero árabe al-Maqdisi (al-Muqaddasi), que recorrió Joresm en el siglo X. Según los informes de los historiadores y las tradiciones locales, la mezquita original fue destruida posteriormente y reconstruida en 1788 siguiendo la planta original, aunque con unas dimensiones mayores.

Características arquitectónicas
La mezquita de la Yuma destaca por su diseño arquitectónico minimalista, pero a la vez impresionante. La sala rectangular, de 45 x 55 metros, está rodeada por un muro exterior macizo y sin adornos, que solo cuenta con tres entradas. La altura de los muros es de 4,5 metros, mientras que el minarete, de 42 metros, se eleva majestuoso sobre la ciudad.

El interior de la mezquita se caracteriza por una penumbra, ya que solo unas pocas claraboyas en el tejado proporcionan iluminación. El techo está sostenido por 213 columnas de madera talladas artísticamente, dispuestas en una rigurosa cuadrícula de 3,15 x 3,15 metros. Cada una de estas columnas es única; muchas datan de siglos anteriores y están decoradas con motivos florales y geométricos. Algunas de estas columnas de madera se reutilizaron en los últimos siglos procedentes de otras mezquitas y edificios, por lo que algunas de ellas pueden datarse en los siglos X y XI.

El mihrab, el nicho de oración, se encuentra en el centro de la pared sur. A su alrededor hay nichos altos empotrados, mientras que el techo en esta zona es algo más alto que en el resto de la mezquita. El nicho del mihrab está pintado de color verde, y sus columnas están decoradas en negro y rojo con representaciones estilizadas de árboles, arbustos y flores, lo que constituye un ejemplo poco común de pintura ornamental en las mezquitas de Asia Central.

Inscripciones históricas y donaciones
En las paredes de la mezquita hay varias placas de mármol con inscripciones. Una de estas placas, fechada en el año 1203 de la Hégira (1788/1789), contiene una carta de waqf que documenta una donación de tierras y fondos para la mezquita. Según esta inscripción, por orden del visir Abdurahman Mihtar se cedieron tierras en los pueblos de Kuyuktam y Bekabad para la mezquita, con el fin de financiar su mantenimiento y fines benéficos. Otra placa de mármol, que lleva un cronograma (tarih), hace referencia al año 1080 de la Hégira (1666) y podría indicar una renovación anterior de la mezquita.

Adaptación climática y construcción sostenible
Un elemento destacable de la mezquita de la Juma es su adaptación climática. La puerta de la mezquita está orientada al norte, de modo que el viento del norte entra en la sala a través de dos grandes claraboyas. Bajo estas claraboyas se plantaron en su día moreras de la variedad «Balkhi», que proporcionaban una purificación natural del aire. Las moreras blancas (ak tut) requerían muy poca agua y contribuían a regular la humedad del suelo, lo que favorecía la longevidad del edificio.

Función e importancia de la mezquita
La mezquita de la Yuma destaca entre otras mezquitas por su extraordinaria arquitectura. A diferencia de muchos otros edificios sagrados islámicos de Asia Central, carece de cúpulas, pórticos o patios interiores. Se puede acceder a la sala de oración por tres lados y se abre por el lado norte a la calle Palvon-Qori, donde también se alza el minarete de 33 metros de altura.

A lo largo de los siglos, la mezquita no solo sirvió como lugar de oración, sino también como centro social en el que los eruditos impartían clases y se celebraban reuniones públicas. Su diseño sencillo, pero funcional, permitía un uso flexible del espacio para actividades religiosas y sociales.

Restauraciones y estado actual
Entre 1996 y 1997, la mezquita de la Juma fue objeto de una restauración a gran escala. Durante los trabajos se sustituyeron numerosas columnas deterioradas y se reforzaron las estructuras de madera del tejado. Hoy en día, la mezquita es uno de los lugares de interés más importantes de Jiva y un elemento central del Patrimonio Mundial de la UNESCO «Ichan-Kala». Visitantes de todo el mundo admiran la fascinante combinación de arquitectura tradicional, estructura espacial arcaica y métodos de construcción sostenibles.

La mezquita de la Juma de Khiva sigue siendo un impresionante testimonio de la arquitectura islámica y un símbolo importante de la historia religiosa y cultural de Asia Central. Su estructura centenaria transmite una vívida impresión de la arquitectura sacra y muestra cómo se emplearon los métodos tradicionales para crear un espacio funcional y, al mismo tiempo, estéticamente atractivo.

💡 Consejos de visita

Acérquese en torno al mediodía para observar cómo entra la luz cenital por las claraboyas iluminando los pilares de olmo. Reserve unos 45 minutos para apreciar la diversidad de estilos escultóricos de distintas épocas. Recuerde vestir con recato, cubriendo hombros y rodillas.